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DESCRIPCIÓN Y QUÉ VER EN ARTAJONA

Artajona es un pueblo de 1.600 habitantes famoso por su Cerco en lo alto de la loma, que conserva sus murallas y nueve de sus catorce torres. Entrar en el Cerco es retrotraernos a la Edad Media para imaginar batallas y asedios. Comenzó a construirse en 1805 bajo el auspicio de los canónigos de Saint Sernin, de Toulouse, y se finalizaron las obras en 1109. Domina el conjunto la iglesia de San Saturnino, que más que iglesia es fortaleza, con sus altos muros, su torre de vigía y su curiosa cubierta que incluye paseo de ronda y bóvedas invertidas recubiertas de piedra para canalizar el agua de lluvia hasta el aljibe.

El Cerco de Artajona

En la parte más alta de Artajona se levanta una de las más importantes fortificaciones de la Navarra medieval. Este conjunto amurallado, que data del siglo XI, es conocido con el nombre de “El Cerco” y en su interior conserva la iglesiafortaleza de San Saturnino (s. XIII), declarada monumento histórico-artístico. Leer más

Basílica y ermita

A la salida del pueblo, por la carretera que dirige a Pamplona, se levanta la basílica de Nuestra Señora de Jerusalén, edificio barroco construido entre 1709 y 1714, Leer más

Las campanas del Cerco

Artajona presume de ser el único lugar en el mundo donde las campanas se bandean al revés. Actualmente conserva cuatro campanas, dos de ellas romanas. La más antigua data de 1735 y la más grande pesa 1.801 kilos. Desde el año 1896, todos los campaneros navarros han bandeado alguna vez las campanas de Artajona.

Dólmenes

Los dólmenes del Portillo de Enériz y de la Mina, a los que se accede por un camino que hay en la trasera del cementerio, son una de las muestras más ricas de la cultura megalítica romana en Navarra. Tienen una losa de separación y doble cámara y están situados sobre túmulos de 20 m de diámetro. También hay restos de las cabañas neolíticas de Dorre y Farangortea, del primer milenio antes de Cristo