La Semana Santa en Olite es una de las celebraciones más solemnes y representativas de la localidad, destacando especialmente la procesión de Viernes Santo. A las 20:00 horas, las distintas Cofradías Procesionales parten desde sus respectivas sedes en dirección a la Plaza Carlos III, punto de encuentro desde el cual comienza el desfile conjunto de todos los pasos por las históricas rúas de la ciudad.
El recorrido sigue un trazado emblemático: desde la Plaza Carlos III, continúa por la Rúa de Medios, la Rúa del Pozo y la Rúa Mayor, para regresar nuevamente a la plaza. Este itinerario permite que vecinos y visitantes contemplen el paso de las imágenes en un entorno cargado de historia y recogimiento.
En la procesión participan las tres Cofradías de Olite: la Vera Cruz, que sale del convento de los Franciscanos; el Santo Sepulcro, desde la Iglesia de Santa María; y Los Pedros, desde la Iglesia de San Pedro. Cada una aporta sus propios pasos, muchos de ellos de gran valor artístico y devocional, que representan diferentes momentos de la Pasión de Cristo.
La Cofradía de la Vera Cruz presenta escenas como La Oración en el Huerto, Jesús atado a la columna y azotado, Ecce Homo y La Cruz a cuestas, todas ellas datadas en 1879. Por su parte, la Cofradía del Santo Sepulcro desfila con La Piedad con la Magdalena y San Juan, La conducción al Sepulcro y El Santo Sepulcro. Finalmente, la Cofradía de Los Pedros aporta pasos como la Entrada de Jesús en Jerusalén, El Cristo Alzado y El descendimiento de la Cruz.
El orden procesional está cuidadosamente establecido, comenzando con la Cruz Procesional y continuando con una larga sucesión de pasos y escenas bíblicas, desde figuras del Antiguo Testamento hasta los momentos finales de la Pasión. Entre ellos destacan La Verónica, Las Siete Palabras, La Magdalena, Los Romanos, El Santo Sepulcro y La Dolorosa, cerrando un recorrido cargado de simbolismo.
La procesión está acompañada por la Banda de Música de Olite y la Corporación Municipal, y es presidida por el párroco de la localidad junto a un fraile franciscano. Todo ello crea un ambiente de solemnidad, tradición y profundo sentimiento religioso que convierte la Semana Santa de Olite en una experiencia única.