Olite ha celebrado este Jueves Santo una de las jornadas más significativas de su Semana Santa, marcada por la tradición, la participación vecinal y el recogimiento.
La Iglesia de San Pedro ha acogido la celebración de la Última Cena, oficiada por el párroco Javier Ecay, con la colaboración de Isidro Gorri. Como es habitual, uno de los momentos más emotivos de la eucaristía ha sido el lavatorio de los pies a doce vecinos de la localidad, en representación de los apóstoles, un gesto cargado de simbolismo que recuerda la humildad y el servicio.
La ceremonia ha concluido con la reserva del Santísimo Sacramento, que ha quedado custodiado por los alabarderos de San Pedro. Este año, los encargados de esta labor han sido Javi Ruiz y Leire Gómez; Teo Aramendia y Pablo Gorri; Gaizka Montoya e Iosu Sola; Ander Sola y Carlos Doiz; y Unai Casanova e Iker Ramón, reforzando el ambiente de solemnidad y tradición que caracteriza esta celebración.
De forma paralela, en la Iglesia de Santa María, los tradicionales romanos han realizado labores de guardia para custodiar la reserva del Santísimo, manteniendo así una de las tradiciones más características de la Semana Santa de Olite.
Un año más, la localidad ha demostrado su implicación con unas celebraciones que combinan fe, historia y una fuerte identidad cultural.