El Domingo de Ramos volvió a llenar de emoción las calles de Olite. Como cada año, decenas de vecinos acompañaron a la “Burra” en la tradicional procesión que une las iglesias de Santa María y San Pedro.
La jornada comenzó con la Bendición de los Ramos a cargo del párroco, Javier Ecay, en la iglesia de Santa María. Desde allí, con los ramos en alto, los asistentes recorrieron el centro de la localidad hasta llegar a San Pedro, donde tuvo lugar la eucaristía.