2026-08-20
Obicuatorio
Fotos: Olite.com.es
El olitense, que tenía 83 años, fue rejoneador, empresario de la plaza de toros de Olite, regentó junto a su mujer Maribel Lacarra el restaurante Gambarte y estuvo vinculado durante una década a la Hermandad de los Doce
Olite despide a una de sus figuras más vinculadas al mundo del caballo, el rejoneo y la vida social de la localidad. Ángel Equísoain Gambarte falleció este miércoles 19 de agosto en Pamplona a los 83 años de edad, dejando tras de sí una larga trayectoria ligada a Olite y a diferentes ámbitos de la vida de la localidad.
Una vida ligada al caballo y al rejoneo
Ángel Equísoain comenzó su trayectoria como rejoneador en los años setenta. Su primer festejo en público tuvo lugar en 1978 en Olite, en una actuación benéfica a favor de Chico de Olite. Durante los años siguientes desarrolló su carrera en el mundo del rejoneo y se convirtió en una referencia del caballo en Navarra.
Su último paseíllo llegó en septiembre de 1990, en la plaza de su localidad natal, poniendo punto final a su etapa como rejoneador.
Pero su relación con los caballos no terminó con su retirada de los ruedos. Equísoain continuó vinculado al mundo ecuestre y taurino, convirtiéndose también en maestro y referente para jóvenes que comenzaban a dar sus primeros pasos en el rejoneo.
Entre ellos estuvo el navarro Roberto Armendáriz, que recibió durante años las enseñanzas de Equísoain y ha reconocido públicamente la importancia que tuvo el olitense en su formación y trayectoria profesional.
Diez años en la Hermandad de los Doce
La trayectoria de Ángel Equísoain también estuvo vinculada a las tradiciones y a la vida social de Olite. Durante diez años, entre 1971 y 1981, perteneció a la Hermandad de los Doce de Olite, formando parte así de una de las instituciones tradicionales de la localidad.
Esta vinculación se suma a las diferentes facetas que desarrolló a lo largo de su vida en Olite, donde estuvo presente tanto en el ámbito taurino y ecuestre como en la hostelería y en las tradiciones locales.
El restaurante Gambarte
Junto a su mujer, Maribel, Ángel estuvo durante varios años al frente del restaurante Gambarte de Olite, un establecimiento que también formó parte de la vida hostelera en Olite.
Desde este negocio mantuvo nuevamente una estrecha relación con vecinos, visitantes y personas vinculadas al mundo taurino y ecuestre que pasaban por Olite.
Empresario de la plaza de toros
Equísoain fue también durante años empresario de la plaza de toros de Olite, participando activamente en la organización y promoción de festejos taurinos.
Su importancia en la vida taurina de la localidad quedó reflejada en distintos documentos municipales y en los numerosos reconocimientos recibidos a lo largo de los años.
En 2014, con 71 años, recibió en Tudela un homenaje por su trayectoria dentro del mundo del caballo, siendo reconocido como una referencia del mundo navarro del caballo.
En septiembre de 2024, el homenaje volvió a producirse en Olite. Pablo Hermoso de Mendoza fue el encargado de entregarle una placa conmemorativa antes del festejo celebrado con motivo de su despedida de los ruedos navarros.
Una vida estrechamente ligada a Olite
Rejoneador, caballista, empresario taurino, hostelero y miembro de la Hermandad de los Doce. Son diferentes facetas de una vida que transcurrió estrechamente ligada a Olite y a sus tradiciones.
Ángel Equísoain deja el recuerdo de varias generaciones de olitenses que lo conocieron vinculado a los caballos, a la plaza de toros, al restaurante Gambarte y a la vida social de Olite
El mundo del toreo, presente en su despedida
El funeral celebrado hoy en Olite ha servido también para poner de manifiesto la huella que Ángel Equísoain dejó en el mundo del caballo y del toreo. Numerosas figuras y personas vinculadas a la tauromaquia y al rejoneo han querido acompañar a la familia en su último adiós.
Entre los asistentes se pudo ver a Pablo Hermoso de Mendoza, una de las grandes figuras del rejoneo y con quien Ángel mantuvo una estrecha relación durante muchos años, así como al rejoneador navarro Roberto Armendáriz, discípulo de Equísoain. También estuvo presente Manolo de los Reyes, además de otras personas relacionadas con el mundo taurino y ecuestre que quisieron despedir a quien fue una figura muy querida y respetada dentro de este ámbito.
La presencia de estas personas en el funeral refleja la importancia que tuvo Ángel Equísoain para varias generaciones de aficionados y profesionales del mundo del toro y del caballo, pero también el cariño y reconocimiento que se había ganado a lo largo de décadas.
Olite ha despedido así a uno de sus vecinos más vinculados al mundo del rejoneo, el caballo y la tradición taurina.