El Ayuntamiento celebró el pleno ordinario correspondiente al mes de marzo el pasado 26 de marzo a las 19:00 horas en el Salón de Sesiones de la Casa Consistorial, con la ausencia del concejal Javier Elarre. La sesión, convocada conforme a la Ley de Bases del Régimen Local, combinó acuerdos formales con un extenso y tenso turno de ruegos y preguntas.
Desarrollo del orden del día
El primer punto fue la aprobación del acta de la sesión anterior, celebrada el 26 de febrero de 2026. La propuesta salió adelante sin objeciones:
“¿Votos a favor? Se aprueba por unanimidad.”
En el segundo punto se abordó la modificación de tipos impositivos, tasas y precios públicos para 2026. La propuesta, respaldada previamente por la Comisión Informativa de Hacienda y Personal, se fundamentó en la normativa foral de administración local y haciendas de Navarra.
El acuerdo incluía la aprobación de los nuevos importes y su posterior exposición pública en el Boletín Oficial de Navarra y en el tablón municipal para posibles alegaciones vecinales.
En la votación, el punto fue aprobado con mayoría, registrándose únicamente la abstención de Eva Gorri.
El tercer punto trató la adhesión a la Red Explora Navarra, una asociación vinculada a la sostenibilidad, la gestión de espacios naturales y el desarrollo de iniciativas alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible. No queda muy claro este punto cuando el Ayuntamiento ya está en la red explora como Ruta del Vino y ahora quiere estar como monumentos según palabras del alcalde Iosu Etxarri.
Durante la lectura se detallaron los requisitos de participación, incluyendo la presentación anual de planes de acción y la colaboración con otros agentes del territorio. El acuerdo contemplaba formalizar la adhesión, designar un representante municipal y notificar la decisión a la entidad.
El punto fue aprobado por unanimidad.
Asuntos fuera del orden del día
Se presentó una propuesta de declaración de urgencia relativa a la exhibición de imágenes de miembros de ETA durante la Korrika en Pamplona.
Sin embargo, la urgencia no prosperó:
“¿Votos a favor de la urgencia? ¿Votos en contra? No se aprueba la urgencia.”
Los votos en contra fueron de los concejales de Agrupemos y Socialistas.
Al no ser declarada urgente, la propuesta no llegó a debatirse
Ruegos y preguntas: un pleno marcado por el debate
El tramo final del pleno fue especialmente extenso y evidenció discrepancias políticas y preocupaciones vecinales.
Escuela infantil y guardería: falta de estrategia y cruce de versiones
El debate sobre la escuela infantil (0-3 años) fue, junto con el del campo de fútbol, uno de los más tensos y prolongados del pleno. La discusión dejó al descubierto tanto la urgencia del problema como la falta de una hoja de ruta clara.
Todo comenzó con la pregunta sobre las novedades en torno a la guardería. El alcalde respondió con cautela, señalando que había una reunión prevista con el área de Educación:
“No te puedo decir nada, porque tengo una reunión mañana.”
Esta respuesta generó inmediatamente críticas desde la oposición, que cuestionó la falta de una propuesta concreta por parte del Ayuntamiento antes de acudir a ese encuentro:
“Cuando uno va a pedir algo, algo tiene que proponer.”
El equipo de gobierno reconoció que acudirá a la reunión principalmente a escuchar posibles soluciones por parte del Gobierno de Navarra:
“Vamos a ver qué solución nos dan y qué podemos hacer.”
Esta postura fue interpretada como falta de iniciativa, insistiéndose en que el Ayuntamiento debería acudir con planteamientos definidos, especialmente tratándose de un problema considerado prioritario a nivel social.
El alcalde justificó la dificultad señalando la naturaleza privada del servicio:
“Es una guardería privada. Si fuese municipal, sería otro tema.”
Aun así, desde la oposición se insistió en que, aunque sea un servicio privado, la falta de plazas y la necesidad social obligan a buscar soluciones activas desde la administración local.
El conflicto sobre las gestiones con el Gobierno de Navarra
El debate subió de tono cuando se abordaron las gestiones realizadas en el pasado. El concejal del PSOE Jorge Bacaicoa expuso documentación según la cual el Ayuntamiento ya había tenido contactos con el Gobierno de Navarra en 2024 para la creación de una escuela infantil.
Según esa información:
El Ayuntamiento solicitó información sobre la creación del servicio.
El Gobierno foral respondió explicando normativa, subvenciones y fondos europeos disponibles.
Se enviaron correos al Ayuntamiento y al arquitecto municipal con detalles técnicos.
Incluso se registró una “manifestación de interés” para crear la escuela.
Sin embargo, la crítica principal fue que el proceso se quedó ahí:
“Se creó el interés, pero ahí se quedó todo.”
Desde la oposición se reprochó que no se continuaran los trámites necesarios para optar a financiación, como sí hicieron otros municipios.
El alcalde respondió negando haber recibido determinadas comunicaciones:
“A mí no me llamaron.”
Esto derivó en un cruce directo de versiones entre concejales, con intervenciones que confirmaban contactos informales y llamadas telefónicas, pero también dificultades para cumplir plazos o requisitos:
“Se mandó un proyecto, pero no cumplíamos los requisitos o nos fueron poniendo trabas.”
Ante esta situación, una parte del pleno pidió dejar de buscar culpables y centrarse en soluciones:
“No es cuestión de buscar culpabilidades, sino de avanzar.”
Un problema estructural sin resolver
A lo largo del debate quedó claro que el problema de la escuela infantil no es reciente, sino que se arrastra desde hace años sin una solución definitiva.
Se señalaron varios obstáculos:
Falta de continuidad en las gestiones administrativas.
Dificultades para acceder a financiación pública.
Complejidad legal al tratarse de un servicio no municipal.
Ausencia de una estrategia clara a largo plazo.
A pesar de ello, el equipo de gobierno insistió en que la reunión prevista puede marcar un punto de inflexión:
“Vamos a ver qué podemos hacer y con lo que nos digan, actuaremos.”
Incluso se dejó abierta la posibilidad de convocar un pleno extraordinario si se concreta alguna solución viable:
“Luego, con lo que nos llegue, haremos un pleno extraordinario si hace falta.”
Sensación general: urgencia sin dirección clara
El debate dejó una sensación compartida: existe consenso en que la falta de una escuela infantil es un problema urgente para el municipio, pero no hay acuerdo ni claridad sobre cómo abordarlo.
Mientras la oposición reclama planificación, propuestas concretas y autocrítica por oportunidades perdidas, el equipo de gobierno defiende que la situación es compleja y que el siguiente paso pasa por conocer qué margen de actuación permite el Gobierno de Navarra.
Infraestructuras: Rúa del Fondo
Se denunció el deterioro de la Rúa del Fondo, hundida desde hace casi un año. El Ayuntamiento confirmó que el vecino afectado no ejecutará la reparación, por lo que el consistorio asumirá la actuación:
“Cueste lo que cueste, eso se va a hacer.”
Se barajan presupuestos de entre 55.000 y más de 60.000 euros, pendientes de decisión técnica.
Servicios municipales y gestión interna
Se plantearon varias cuestiones prácticas:
Retrasos en la subida de categoría de auxiliares administrativos, aprobada en 2025 pero aún sin aplicación por falta de presupuesto.
Necesidad de crear plazas en la brigada municipal.
Críticas al formato de las resoluciones municipales, considerado “insuficiente” en información.
Quejas sobre la calidad de impresión de documentos oficiales.
Churrería y organización urbana
Se preguntó por el cambio de ubicación de la churrería, aclarando el alcalde que fue una iniciativa del propio churrero para acercarse a distintos barrios.
Uso del nombre Olite/Erriberri: debate jurídico y político
Uno de los debates más extensos y técnicos del pleno fue el planteado por Josefina Pozo en relación con el uso del nombre oficial del municipio, especialmente en instancias, comunicaciones y publicaciones.
La concejala expuso que, tras varias discrepancias en plenos anteriores, decidió analizar la normativa aplicable. Citó expresamente la Ley Foral del Euskera (1986) y el decreto foral de 1991 que regula el uso de las denominaciones oficiales, subrayando que el municipio se encuentra en zona mixta:
“En las zonas mixtas, la denominación oficial será la actualmente existente.”
A partir de ahí, defendió que el uso de “Olite” en documentos redactados en castellano es legal y correcto:
“Si yo presento una instancia y dice ‘Olite’, está correcta.”
Pozo criticó que desde el Ayuntamiento se rechacen o cuestionen documentos por no emplear la forma bilingüe “Olite/Erriberri”, insistiendo en que esa exigencia no tiene base jurídica clara:
“Que no me digan que es porque no se cumple la ley, porque no es así.”
También aportó ejemplos prácticos, como la negativa a publicar información en canales municipales por no usar la denominación bilingüe, o exigencias similares a asociaciones locales. Según su intervención, se trata de una práctica reiterada:
“No es una vez, son varias. Por eso me he tomado el trabajo de revisar la ley.”
Desde el equipo de gobierno se respondió remitiéndose a un acuerdo municipal de 2009 que aprobó la denominación en euskera Erriberri, señalando que se revisará nuevamente el marco legal:
“Lo miramos y en el próximo pleno te contestamos.”
El debate derivó en un intercambio más político, en el que Pozo insistió en diferenciar entre decisiones políticas y fundamentos legales:
“Si es una decisión política, perfecto. Pero no digan que es por obligación legal.”
El equipo de gobierno evitó entrar en una confrontación directa y apostó por revisar la normativa antes de posicionarse de forma definitiva.
Este punto evidenció una tensión de fondo sobre el uso institucional del euskera y la interpretación de la normativa en una zona lingüísticamente mixta, un debate recurrente en el municipio.
Campo de fútbol: debate sobre la instalación de hierba
Campo de fútbol: debate sobre la instalación de hierba
Uno de los intercambios más claros y representativos del pleno se produjo en torno a la instalación de hierba en el campo de fútbol, una demanda que sigue sin materializarse.
La cuestión fue planteada directamente por Eva Gorri, quien preguntó si el Ayuntamiento tenía previsto ejecutar la actuación y qué ocurriría con la enmienda de 30.000 euros vinculada a este proyecto.
La respuesta del alcalde evidenció la situación económica actual del consistorio:
“No tenemos ni el presupuesto aprobado. En el plan económico tampoco está contemplado.”
Aun así, reconoció la necesidad de la intervención:
“Hay que ponerla, sí.”
Desde la oposición, Jorge fue más contundente, insistiendo en la obligatoriedad de la actuación:
“Hay que ponerla sí o sí.”
El alcalde matizó su postura, dejando claro que la voluntad política existe, pero está condicionada por la realidad financiera:
“Se intentará, pero si no se puede, no se puede.”
Durante el intercambio también se puso de manifiesto el bloqueo en la aprobación de los presupuestos municipales, que ya han sido rechazados en varias ocasiones:
“Hemos hecho ya tres intentos y no hay manera.”
El equipo de gobierno explicó que la solución podría pasar por aprobar el presupuesto y posteriormente realizar modificaciones para incluir inversiones como esta:
“Primero tiene que salir el presupuesto y luego iremos a modificaciones. Hay varias cosas que hacer y esta es una de ellas.”
A pesar de las dificultades, el alcalde mostró cierto optimismo:
“Espero que lo consigamos.”
El debate reflejó no solo la importancia del proyecto para el municipio, sino también las limitaciones estructurales que afectan a la ejecución de inversiones, convirtiendo el campo de fútbol en un ejemplo concreto del bloqueo presupuestario actual.
Cierre
El pleno concluyó tras más de dos horas de intervenciones, con un ambiente marcado por el contraste entre la unanimidad en los acuerdos formales y la intensidad del debate político en los asuntos de gestión diaria.
La sesión dejó claro que, más allá de las votaciones, los principales retos del municipio siguen centrados en servicios públicos, infraestructuras y planificación económica.