Los vecinos de la zona de la Plaza Cantareia de Olite continúan mostrando su preocupación y malestar por el cierre de la calle del Fondo, clausurada desde hace más de siete meses debido al desprendimiento parcial de una vivienda y a la posterior instalación de sujeciones de seguridad por parte del Ayuntamiento.
La situación mantiene cortado por completo el acceso rodado, lo que impide la entrada de ambulancias, bomberos y vehículos de emergencias, así como el paso directo a servicios de hostelería y a residentes de la zona.
Aunque los camiones de basura nunca han entrado en la calle, los vecinos recuerdan que los contenedores se encuentran en el barrio del Chino, lo que les obliga a dar un rodeo considerable para poder depositar los residuos.
Reunión con el alcalde y el secretario: orden de derribo en marcha
Un grupo de vecinos se ha reunido recientemente con el alcalde y el secretario municipal, quienes les han mostrado la resolución de la orden de derribo de la vivienda afectada, documento que —según les informaron— será firmado hoy.
Una vez publicada la resolución, la propiedad dispondrá de:
- 15 días para presentar el proyecto de derribo, y
- otros 15 días adicionales para iniciar los trabajos de demolición.
En caso de que no se cumplan los plazos, el Ayuntamiento actuará de forma subsidiaria para ejecutar la intervención.
Los responsables municipales aclararon además que esta resolución corresponde únicamente a la vivienda que sufrió el desprendimiento, pero que queda pendiente otra reunión con las demás casas afectadas, encuentro en el que debe definirse qué actuaciones corresponden a cada propietario para garantizar la seguridad y reabrir la calle.
No obstante, los vecinos aseguran que propietarios de casa adyacentes siguen sin dar respuesta, aunque desde el Ayuntamiento les trasladaron que, incluso sin esa contestación, procederían igualmente con el derribo.
Próxima fecha clave: 16 de este mes
Los vecinos prevén volver al Ayuntamiento el día 16, con el objetivo de confirmar si el proyecto ha sido presentado, aprobado y si los plazos avanzan según lo previsto.
Mientras tanto, la preocupación en el barrio continúa, y muchos residentes expresan sentirse “desesperados” ante una situación que se alarga ya demasiados meses y que afecta al día a día de hogares y negocios.